|
Salir de noche
Muy pocas ciudades españolas y mucho menos europeas ofrecen las posibilidades de Madrid a la hora de salir por la noche. Nuestra ciudad se despierta muy temprano para iniciar la juerga y se acuesta muy, muy tarde. Además, como urbe cosmopolita y acogedora que es, en Madrid nunca te vas a sentir extraño, es más, aunque lleves tan sólo unos días en la capital, pronto te encontrarás como en tu casa... o mejor, ¡quién sabe!
Una ciudad tan importante da cabida a un ilimitado abanico de peripecias nocturnas, cada una distinta, cada una inolvidable. No importa el tipo de marcha que te guste, ni el tipo de música, ni la clase de gente con la que te quieras encontrar: ¿tranquilidad? ¿locura? ¿primero una cosa y después la otra? ¿dance? ¿pop? ¿sólo en español? Desde WebMadrid te lo aseguramos: lo vas a encontrar.
Una de las cosas que más sorprende a los visitantes de nuestra ciudad es la forma de salir de los madrileños, caracterizada fundamentalmente por su constante movimiento.
En Madrid nunca se va a un solo sitio, a veces ni siquiera a una misma zona. Así, lo primero que has de saber es que si vas a salir por la noche has de estar preparado para moverte de un lado a otro, buscando siempre la variación, la novedad ¿Cambiamos de sitio? Es una de las preguntas que oirás muchas veces después de un par de copas. Es por eso que no te tiene que sorprender que a cualquier hora de la noche veas las calles de nuestra ciudad llenas de nómadas noctámbulos de bar en bar. Esto también acarrea algún que otro inconveniente, como que a las dos de la mañana te veas metido en un atasco a la altura de la puerta de Alcalá, o que te sea prácticamente imposible aparcar en ciertas zonas a ciertas horas de la noche (de 10:00 a 01:00 lo mejor es que te relajes, pongas buena música en tu coche y te encomiendes a la suerte, eso sí, con mucha paciencia... la noche es muy larga en Madrid y no merece la pena empezarla con un cabreo ¿no?).
La ciudad va cambiando de rostro según la hora que sea. Cada edad tiene sus momentos. Por eso casi todos los lugares de ocio ofrecen dos caras: a partir de las 19.00 comienzan a poblarse con jóvenes de trece a dieciséis años. A las once llega el momento de que éstos recojan velas y den paso a los mayores de dieciséis.
|